Los propietarios valoran muy positivamente la fiabilidad mecánica del motor atmosférico, destacando que al no tener turbo los riesgos de avería son menores. Es considerado el 'rey de la ciudad' por su agilidad, suavidad de dirección y facilidad para aparcar. Los consumos reales se sitúan entre los 4.8 y 5.5 l/100km, cumpliendo con las expectativas de ahorro. El espacio interior sorprende positivamente en altura y capacidad de maletero (255 litros), superando a rivales directos. No obstante, los usuarios coinciden en que sus 67 CV resultan insuficientes para adelantamientos en carretera y que la insonorización es deficiente a velocidades de autopista, donde el ruido del motor y la rodadura son notables.